Venezuela lidera ránking de hiperinflación

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A excepción de Nicaragua, nación sumida en una guerra civil que destruyó su economía durante cinco años, Venezuela es el país que ha tenido los niveles más alta del continente y con perspectivas a prolongarse en el tiempo

Por: Elizabeth Ostos

La más alta, la más letal y destructiva. Es la hiperinflación de Venezuela, líder en la historia reciente de América Latina. En solo un año de entrar en la dinámica de aumento de precios de bienes y servicios de forma desmesurada, la República Bolivariana llegó a 980.078% entre noviembre de 2017 y noviembre de 2018.

Analistas de mercado revelan que si en una economía los precios se incrementan sobre el 50% por mes, hay un cuadro de hiperinflación. Venezuela entró en esa dinámica hace un año y no se sabe cuándo se saldrá de ella.

Una reciente investigación de la firma Ecoanalítica y el Fondo Monetario Internacional reveló que en cinco naciones latinoamericanas hubo hiperinflación entre mediados de los 80 y principios de los 90.

En Argentina hubo 20.269,3% entre mayo de 1989 y marzo de 1990, 11 meses. En Bolivia 23.454,1% entre abril de 1984 y septiembre de 1985,18 meses. Brasil 6.406.9% entre diciembre de 1999 y marzo de 1990, cuatro meses. En Perú fue de 12.376,7% entre julio de 1990 y agosto de 1990, dos meses. Nicaragua 13.109,5% entre junio de 1986 y marzo de 1991, un total de 58 meses.

En el caso de la nación centroamericana, una cruenta guerra civil afectó la economía durante mucho tiempo. En el resto de los países no hubo guerra sino conflictividad social e inestabilidad política.

“Venezuela rompe el molde, no estamos en guerra pero estamos batiendo récords en niveles de hiperinflación. Se estima que para fines de año la cifra alcance 1.000.000%. La hiper se relaciona con el régimen político que impera en el país afectado y no es eterna. En democracia el que falla en materia económica es sustituido en elecciones. En regímenes autoritarios el cambio surge desde adentro. Un sector pragmático asume que hay que hacer un drástico ajuste de carácter macroeconómico y se toma medidas para combatir a la inflación. No sabemos qué puede pasar en Venezuela, el gobierno no da muestra de rectificación, suponemos que seguirán intentando hacer algo luego del fracaso del plan nacional de crecimiento y de recuperación económica presentado el 20 de agosto”.

Así lo opinó el economista Asdrúbal Oliveros ante una audiencia estudiantil en la Universidad Católica Andrés Bello.

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Las más altas del mundo

Hungría

En la historia económica mundial el caso de la más alta inflación en el mundo se registró en Hungría entre agosto de 1945 y julio de 1946. En esos once meses la moneda local, el Pengo, perdía valor cada 15 horas y la inflación diaria era de 207%. El mes de la inflación más alta fue julio de 1946 con 41.900.000.000.000.000%.

La nación europea salía de la segunda guerra mundial y sus finanzas públicas dependían de la extinta Unión Soviética. Sus líderes, alineados con Moscú crearon una nueva moneda, el Forint y lanzaron un plan de ajustes fiscal. La estabilización llegó rápido.

Zimbabue

El segundo caso fue Zimbabue, gobernado desde 1980 por Robert Mugabe, quien estatizó la propiedad privada de las tierras productivas de lo que se llamó el granero de África. Se impusieron controles de precios y de cambios y el gobierno financiaba el déficit fiscal con emisión de dinero sin respaldo de producción.

Hubo hiperinflación de 1000.000 entre marzo de 2007 y noviembre de 2008. La inflación diaria fue de 98% en el pico más alto de la crisis. El billete de más alta de esa nación africana fue el de 100 millones de millones de dólares. El último mes de hiperinflación en Zimbabue fue en noviembre de 2008 con 79.000.000.000%.

Un plan de ajuste impulsado por técnicos del Banco Central de Zimbabue, que contó con el respaldo y control del Fondo Monetario Internacional, inició la estabilización de esa economía.

La principal medida fue la libre circulación de una cesta de monedas en esa nación: el rand sudafricano, el euro, la libra, el dólar estadounidense, el metical mozambiqueño y el kwacha zambiano.  El gobierno solo utilizó el dólar estadounidense para ejecutar sus transacciones.

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Hiperinflación a la venezolana

Según lo opinó el economista César Aristimuño en el caso de Venezuela la hiperinflación parte de la indisciplina fiscal del gobierno Bolivariano. “Además, el Banco Central de Venezuela (BCV) se convirtió en un banco del gobierno especialmente para el financiamiento del déficit fiscal, lo que ha traído como consecuencia el alza sin control de precios”.

En el informe de coyuntura de la firma que dirige, Aristimuño Herrera & Asociados, el analista advierte que “la hiperinflación venezolana avanza como una locomotora desbocada que cobra fuerza con cada trayecto que recorre. Los motores de esta máquina siguen recibiendo combustible y rugen cada vez con más fuerza. El paquete económico lanzado en agosto no da señales de efectividad y algunas medidas están resultando peores que la enfermedad”.

El documento al cual tuvo acceso El Pitazo revela que, “en los dos meses transcurridos desde que Maduro anunció su plan de recuperación económica, los precios han subido 727%, la liquidez se ha multiplicado por cuatro y el crédito bancario se está restringiendo. Estas son nuestras de que no se han dado pasos para desactivar los componentes de la crisis inflacionaria”.

Explicó que el gobierno aplicó un aumento del encaje legal, “una medida típica cuando se quiere controlar la liquidez, pero sigue emitiendo dinero sin respaldo, mientras los bancos tienen cada vez más inconvenientes para colocar créditos en un contexto de tasas de interés controladas (…) Para las empresas y para el mismo gobierno es muy difícil presupuestar, mantener operaciones y fijar precios en este contexto”.

Dijo que la sentencia de Milton Friedman se cumple a cabalidad en Venezuela: “La inflación es un fenómeno monetario que se produce cuando la cantidad de dinero crece más rápido que la producción”. Y en el país la producción acumula cinco años de caída, mientras la mayor parte de los bolívares que circulan son resultado del financiamiento del déficit por parte del Banco Central.

La estrategia de “precios acordados” falló, tal como se preveía, y, por ejemplo, un kilo de pollo cuyo valor se fijó en agosto en BsS 78, hoy cuesta BsS 700. Igual trayecto recorre el resto de los productos no regulados.

Aristimuño recomendó a los venezolanos “defenderse de la locomotora llamada hiperinflación, que devora el ingreso de los venezolanos a donde quiera que pasa. Esto implica preparar estrategias individuales y desde las empresas para sobrellevar un elemento que no está en nuestras manos eliminar del entorno”.

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Sin límites

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCAB, Ronald Balza Guanipa, advierte que la hiperinflación de la Venezuela de 2018, “es causada por el enorme agujero fiscal que el gobierno trata de tapar con emisión de su propio dinero y por esa vía genera una presión acelerada sobre los precios. Hay un encogimiento en las capacidades de producción y exportación y el sector privado está atado de manos pues no puede producir. Además, el mercado cambiario libre y transparente en el país no existe, ese es otra causa de la hiperinflación”.

El primer proceso hiperinflacionario del cual la historia económica tiene registro se reportó en 1798, en plena revolución francesa, “y desde entonces se han reportado 31 procesos de ese tipo, contando el de Venezuela este último año, uno de los más altos y destructores de una economía”.

En entrevista con El Pitazo, el académico advierte que “lo que más nos angustia es el presente, no el futuro. La gente no se está alimentando y comprando medicinas; la hiperinflación licua el valor del bolívar todos los días. La hiperinflación se puede comenzar a controlar al mes siguiente de un ajuste que implique la devolución de la autonomía al Banco Central de Venezuela, establecer disciplina fiscal  con la elaboración de un presupuesto para la República ordenado, transparente y verificable”.

También recomendó activar un mercado cambiario funcional, nutrido de financiamiento internacional además de establecer relaciones constructivas con el sector privado”.

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El caso peruano

El economista peruano- venezolano José E. Gonzales palpó el proceso hiperinflacionario en su país natal, en los años 90. Sobre el proceso que atraviesa Venezuela, señala que “toda inflación, especialmente cuando es elevada, es de naturaleza monetaria”.

Según su criterio, la de Venezuela se produce por “la política monetaria que viene llevando a cabo el gobierno desde hace años y que con la caída en la producción petrolera del país y la existencia de precios moderados en el crudo, ha generado condiciones para el desarrollo de la hiperinflación en el país”, dijo el socio de la firma GCG Advisors, con sede en Nueva York.

Declaró a este portal que para 2018, “Venezuela debería alcanzar niveles de hiperinflación superiores al 1.000.000%, en línea a lo proyectado por el Fondo Monetario Internacional, alcanzado así el nivel más alto de inflación en la historia de América del Sur. De no implementarse un plan de corrección a la política monetaria, el Fondo proyecta una inflación superior a 100.000.000% en el 2019”.

Recordó Gonzales que en términos anuales, el Perú alcanzó su más alto nivel de inflación en 1990 cuando el entrante gobierno de Alberto Fujimori liberó precios en lo que se llamó el “Fujishock”. Ese año la hiperinflación alcanzó su pico superando el 7.000%. Por otro lado, la inflación acumulada en los cinco años del primer gobierno de Alan García fue de 2.200.000%, eso ilustra la magnitud de la hiperinflación venezolana que es la mitad de tal indicador en un solo año”.

Finalmente, dijo que “no hay ninguna indicación clara en el sentido que el gobierno vaya a cambiar su política económica, monetaria, en el corto plazo”.

Con información de: El Pitazo

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