¿Quién es Atahualpa Fernández? La empresa de Atahualpa Fernández fue la proveedora de los “morrales de Chávez”

Casos de Corrupción
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Empresario peruano domiciliado en Venezuela: está al frente del Grupo Atahualpa y Agua Tiuna, ambas empresas con contratos y alianzas con el Estado venezolano.
Empresa de Atahualpa Fernández fue la proveedora de los “morrales de Chávez” durante la campaña presidencial de Nicolás Maduro en el año 2013. La empresa agua mineral Tiuna conforma una alianza estratégica con la estatal militarista Cavim.

Amante del automovilismo.

Atahualpa expandió sus inversiones en Estados Unidos y España, donde financia la Fórmula 4, categoría en la que compite su hijo quien es piloto de karting.
Se sospecha que Atahualpa debido a sus conexiones con el estamento corrupto militar de Venezuela, usa sus empresas y conexiones para el lavado de capitales del llamado cartel de los soles!.

La empresa de Atahualpa Fernández fue la proveedora de los “morrales de Chávez” durante la campaña presidencial de Maduro en 2013. También produce el agua mineral Tiuna, en alianza estratégica con la estatal militarista Cavim. Amante del automovilismo, el contratista del Estado expandió sus inversiones en Estados Unidos y España, donde financia la Fórmula 4, categoría en la que compite su hijo piloto de karting.
Denuncias que presentará un diputado de la oposición ante el Congreso de España lo relacionan con financiamiento al partido Podemos

Lisseth Boon / @boonbar 

Diseño y visualizaciones: Daniela Dávila Torres / @ideasdeDaniela

Una botella de agua mineral Tiuna podría pasar como la de cualquier otra marca en Venezuela: es de plástico transparente, con tapa de rosca y diseño cilíndrico. Incluso, como todas las demás, su existencia en los comercios es efímera por la escasez que registra el sector. Sería un producto regulado más, de no ser por su etiqueta, que certifica que es envasada por la Compañía Anónima de Industrias Militares (CAVIM), adscrita al Ministerio para la Defensa. Es decir, que la produce la misma empresa pública que desde 1975 se encarga de desarrollar armamentos, municiones, explosivos y maquinaria militar.

La inauguración de la planta embotelladora de agua, ubicada dentro del Fuerte Tiuna, se tomaría como uno más de los tantos proyectos socialistas anunciados durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, salvo por las figuras que estuvieron presentes en el acto celebrado la noche del jueves 28 de noviembre de 2013, transmitido por el canal estatal VTV. Detrás del viceministro de Servicio para la Defensa, almirante César Alberto Salazar, quien se encargó de la apertura, se encontraba un hombre de corbata gris y blazer oscuro que fue presentado como “representante del Grupo Atahualpa”, sin mencionar su nombre. Se trataba del propio presidente de esa compañía, Atahualpa Fernández Alburu, el mismo que se dio a conocer en abril de 2013 como el “empresario de los morrales de Chávez”.

En el mismo acto, el almirante Salazar también mostró un panel que explicaba la segunda parte del proyecto en el Fuerte Tiuna, que incluía la fabricación de textiles. En la esquina se observaban claramente los logos de CAVIM y el Grupo Atahualpa, una de las empresas del ramo textil y de material publicitario que ha registrado mayor crecimiento durante los gobiernos de Chávez y Maduro.

 

Todo en botella

¿Qué tiene que ver una empresa de textiles con un agua mineral? El número del Registro de identificación fiscal (RIF) de Agua Tiuna, que aparece en la web de la empresa, es idéntico al del Grupo Atahualpa, según su ficha en el Registro Nacional de Contratistas (RNC). Dentro del objeto social de la empresa creada en 2004, se menciona la confección, importación de textiles y material publicitario. Pero no aparece nada relacionado con agua mineral.

Para la participación de esta empresa privada en esta alianza estratégica con el Estado, no se conoce llamado a concurso público ni licitación, tal como obliga la Ley de Contrataciones Públicas. En las respectivas memorias y cuentas de 2013 y 2014 del MinDefensa no es mencionado el nombre de esta compañía.

Sin embargo, el Grupo Atahualpa no siempre ha tenido el camino allanado para las contrataciones públicas. En el concurso abierto No. CA-Insopesca-B-002-2012, convocado por el Ministerio de Agricultura y Tierras en septiembre de 2012, la oferta para “el suministro de material de oficina y papelería” presentada por la empresa de Fernández fue “técnicamente rechazada”.

La embotelladora de Agua Tiuna forma parte del Complejo Industrial de las FANB, que ocupa 13 edificios en el fuerte del mismo nombre y dentro de los planes de desarrollo productivo de la Misión Negro Primero. Cuando fue inaugurada, ya habían pasado nueve meses de la muerte de Hugo Chávez y cinco desde que Maduro había asumido el poder. En la inauguración, celebrada en noviembre de 2013, el viceministro Salazar aseguró que la empresa tendría la capacidad de producir 3 mil botellas por hora (330 ml), lo cual se traduce en 24 mil botellas en una jornada de 8 horas, es decir, mil cajas diarias “para satisfacer la sed del pueblo venezolano”.

Dos meses antes de la apertura, el 17 de septiembre de 2013, la  ministra para la Defensa de entonces, Carmen Meléndez , inspeccionó los galpones del conglomerado de empresas militares donde funciona la embotelladora de agua y la empresa textil de la Fanb, “ambas en alianza estratégica con el grupo Atahualpa y Cavim” (nota de AVN del 17/09/13). En esa ocasión, el presidente de Cavim, general de división Julio Morales Prieto, dijo que las botellas se distribuirían en abastos Bicentenario e instalaciones de la Fanb.

La embotelladora de Agua Tiuna (ubicada en el 312 grupo de caballería motorizada G/B Juan Pablo Ayala) es la única empresa no militar dentro de la llamada Fuerza Económica Militar, conformada por Banco de la Fanb (Banfanb), Empresa Agropecuaria de la Fanb (Agrofanb), Empresa Militar de Transporte (Emiltra), Empresa de Sistema de Comunicaciones de la Fanb, Canal de Televisión Digital Abierta para la Fanb (TV Fanb), Fondo de Inversión Misión Negro Primero, Constructora de la Fanb, C.A. (Construfanb) y Empresa Mixta Bolivariana Cancorfanb S.A.

Entre el morral con los ojos de Chávez y el partido español Podemos podría haber más que una simple vinculación simbólica. Una denuncia sobre el presunto financiamiento irregular del gobierno Venezuela a la organización política en España relaciona a una de las empresas textileras que ha crecido gracias a contratos con el Estado venezolano durante los años del chavismo: el Grupo Atahualpa CA.

El señalamiento se presenta en un informe confidencial del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en el que el diputado Julio Montoya, secretario de Asuntos Internacionales de Primero Justicia, basará su denuncia ante el Congreso de España sobre el supuesto financiamiento ilegal del gobierno venezolano a Podemos a través del empresario Atahualpa Fernández Alburu y su socio, el inversionista Luis Eduardo Álvarez, a quien el parlamentario identifica como primo del vicepresidente Jorge Arreaza.

Atahualpa Fernández Alburu en la presentación de Fórmula Uno en España, noviembre de 2014

El diputado viajó a Madrid el 18 de abril de 2015 también para buscar pruebas sobre el caso de lavado de capitales por parte de funcionarios venezolanos en la Banca Privada de Andorra (BPA).

Según describe Montoya en una entrevista publicada en ABC.es de Madrid (07/03/15), las investigaciones de inteligencia arrojaron que las supuestas reuniones para el financiamiento a Podemos se realizaron en el despacho del presidente de Bancoex y un apartamento en la urbanización Campo Alegre, Caracas, a la que asistían el titular de Cencoex, Alejandro Fleming, y las empresas a ser favorecidas con dólares preferenciales  a tasa Sicad I  (Bs. 6,30 por dólar), que debían pagar 15% de comisión. Las sumas generadas por estas operaciones se repartían, de acuerdo con el documento avalado por el parlamentario, entre el vicepresidente Jorge Arreaza, Luis Eduardo Álvarez, Alejandro Fleming y Atahualpa Fernández. Este último se vincula a la organización política española mediante las empresas de maletín en Madrid y Navarra, que dirige en sociedad con el  periodista y empresario José María Rubio Hermoso de Mendoza, también socio de la Real Federación Española de Automovilismo.

El 24 de febrero de 2015, Montoya también solicitó ante el Ministerio Público que se abra una investigación sobre los posibles nexos del Grupo Atahualpa y el partido liderado por Iglesias y Juan Carlos Monedero, asesor del gobierno de Chávez y dirigente del think tank del Centro Francisco de Miranda.

El partido español Podemos no ha respondido a estos señalamientos. Tampoco mencionó en su rendición pública de cuentas en España  al Grupo Atahualpa entre las fundaciones y empresas de las cuales había recibido financiamiento.

Hasta la muerte de Hugo Chávez en marzo de 2013, Fernández mantuvo bajo perfil su imagen pública. Sendas notas en Últimas Noticias el 4/04/2013 y El Mundo Economía & Negocios, Emen (04/06/2013) revelaron que Atahulapa era el hombre detrás de los morrales verde oliva con los emblemáticos ojos del ex mandatario, que se repartieron durante la campaña presidencial de Maduro en abril de 2013.

El morral de Chávez alude simbólicamente a una mochila “llena de enseñanzas” que Adán Chavéz, hermano del ex mandatario y gobernador de Barinas le regaló alguna vez al presidente fallecido. El primer ejemplar fue entregado por Maduro a la hija del comandante, María Gabriela Chávez, en un acto de campaña el miércoles 3 de abril en Mérida. El Grupo Atahualpa fabricó en tiempo récord 300 mil unidades del bulto que fueron distribuidos por el comando electoral Hugo Chávez del PSUV, cuyo jefe de propaganda y agitación fue Ernesto Villegas, actual jefe de gobierno del Distrito Capital.

A Fernández no le gusta dar entrevistas ni que le tomen fotos. Fue la condición que le impuso al diario El Mundo Economía & Negocios (Emen) para acceder a hablar sobre la empresa. En el perfil publicado el 4/06/2013 declaró que “los empresarios tenemos que creer firmemente en este gobierno y el presidente Nicolás Maduro”. En esa oportunidad negó que el crecimiento de su empresa haya sido por financiar políticos o campañas electorales. Insistió que “este gobierno ha dado oportunidad a todas las empresas que trabajan”.

Aunque lleva más de 30 años de residencia en Venezuela, el empresario nacido en noviembre de 1970 en la ciudad de Chiclayo, Perú mantiene la nacionalidad española. Dudó ante Emen sobre las razones de por qué no se ha nacionalizado. No está inscrito en el Registro Nacional Electoral (RNE), es decir, no ha participado en procesos electorales en Venezuela.

Runrun.es envió una solicitud de entrevista vía correo electrónico a Atahualpa Fernández el 26 de enero de 2015. También, la reportera se trasladó hasta la sede del Grupo Atahualpa, ubicado en la esquina de Romualda en La Candelaria el 04/02/2015 para buscar información sobre la empresa. Hasta la fecha, no se ha recibido ninguna respuesta.

El edificio del Grupo Atahualpa, situado en una calle poco transitada de La Candelaria (detrás del diario El Universal),  está flanqueado por una enorme puerta de hierro sin logos ni letreros. No hay señales de que allí funciona uno de los grupos textileros más activos del país, salvo por el vigilante que custodia varias motocicletas y carros con placas de gobierno y rótulos de la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). En la recepción, retratos de Simón Bolívar, Hugo Chávez y Nicolás Maduro reciben a los visitantes, como ocurre en cualquier oficina pública. La presidencia de la compañía, rediseñada con líneas modernas, se sitúa en el sexto piso. Guayaberas rojas cuelgan en los percheros de algunos puestos de ejecutivos y el logo de Cavim se exhibe junto al del Grupo Atahualpa, que lleva el símbolo de los Incas.

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