loading…


Precios de alimentos viajan en jet y estrategias económicas de la narcotiranía en burro

Un millón de bolívares aumentó el precio del kilo de carne, el queso, y el cartón de huevos en los últimos 10 días. El aumento se evidenció tras el incremento de 200 por ciento del salario mínimo decretado la semana pasada en tres millones de bolívares.

El kilo de carne se vende en las carnicerías de Maracaibo en seis millones 500 mil bolívares, cuando a mediados de junio el precio rondaba entre los cuatro y cinco millones de bolívares. Un trabajador de una carnicería de la ciudad aseguró que los precios aumentan todas las semanas y que en la última el precio varió entre un millón y dos millones, dependiendo del corte de la carne, apuntó una publicación del Diario La Verdad de Maracaibo.

En seis meses, un kilo de arroz pasó de 80.000 bolívares a un máximo de Bs. 1.200.000; un kilo de leche en polvo de 650.000 bolívares pasó a un precio inalcanzable de 8.000.000 de bolívares; mientras que 1 Kg de pollo subió de Bs. 200.000 hasta los Bs. 3.500.000.

Los datos del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (CENDA) también reflejó la alta volatilidad de los precios. El precio de la Canasta Alimentaria Familiar (CAF) de mayo de 2018 se ubicó en 220.138.620 bolívares, lo que representó un incremento del 800% con respecto a enero (24.402.767 Bs).

La organización indicó, recientemente, que en cinco meses unos 6.000 productos subieron entre un 150% y un 1.500%, incluso más. Igualmente, hasta mayo se requerían 220 salarios mínimos para poder adquirir la canasta básica. El pronóstico tampoco no es nada alentador para junio cuya CAF se perfila que supere los 500 millones de bolívares por la alta inflación.

La economía venezolana está sumida en hiperinflación desde noviembre pasado, lo que pulveriza los salarios de los venezolanos. En mayo el índice cerró en 110,1 por ciento, mientras que la anualizada alcanzó 24 mil 571 por ciento.

Ante todo este panorama el Gobierno del presidente Nicolás Maduro anunció que fijará los precios de varios productos de la cesta básica bajo un esquema que denominó “Plan 50”, un operativo que pretende aplicar bajo un escenario de hiperinflación en el que los precios suben en cuestión de horas.

El sábado pasado el ministro de Industrias y Producción Nacional, Tareck El Aissami, señaló que los productores del país habían sido convocados a mesas de trabajo para “sincerar la estructura de costos” de al menos 50 productos esenciales y fijar precios.

Sin embargo, los comerciantes reunidos en el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) aseguraron que los precios que serán fijados en estas reuniones perderán vigencia apenas culminen estas reuniones con los representantes del Gobierno debido a la hiperinflación.

No es la primera vez que el gobierno venezolano intenta fijar los precios y esto ha sucedido, además, en el marco de un control de cambio que se instauró en 2003 y aún se mantiene bajo esquemas que han variado y a los que pocos tienen acceso.

os empresarios han criticado todos los controles que los Gobiernos de Chávez, y ahora de Maduro, han intentado poner a la economía y que aseguran han llevado a la ruina del país y a la quiebra de miles de comerciantes mientras el ciudadano común hace malabares para poder comprar lo mínimo para subsistir.

Maduro advirtió este miércoles a las cadenas de supermercados del país que tomará “medidas radicales” si incumplen con la Ley de Precios Acordados, una norma aprobada a fines de 2017 por la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para “garantizar” el abastecimiento.

Todo esto sucede mientras los profesores y enfermeros del país salen a protestar a las calles por los bajos salarios que aseguran no llegan ni a un dólar quincenal lo que no les alcanza ni para comprar un pan.

Con información de: Contexto

Comentarios

Comentarios

loading...
error: Maduro Chupalo