Lückert León: “Me resisto a que nos conviertan en un pueblo de miserables“

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El arzobispo de Coro considera que Venezuela “lleva 20 años crucificada” e invita al país a vivir “la esperanza de tiempos nuevos”

—Pareciera que aquí no ha pasado nada. ¿Llevan los venezolanos la procesión por dentro?

—Al igual que a los cubanos, nos están quitando a través de  la violencia, la mentira y el miedo la condición demócrata de protestar.

—¿Los fariseos de hoy?

—Los fariseos abundan, se cambiaron el disfraz; ahora son “rojitos”.

—¿Difiere del papa Francisco?

—En nada, es un hombre sencillo y cercano que vivió una cruel dictadura en su país.

–¿Terminará Venezuela definitivamente crucificada?

–Venezuela ha sufrido bastante. Lleva 20 años crucificada. Vivamos la esperanza de un nuevo despertar. Venezuela saldrá purificada de esta dura prueba en que nos han metido: socialismo del siglo XXI, que los creativos del mismo ponen sus ojos en un país empobrecido como lo es la querida isla de Cuba. ¿Qué recibió Fidel y qué les deja a las nuevas generaciones? Pobreza, miedo y una terrible y cruel dictadura.

—¿Una penitencia para el gobierno?

—Que sufra lo que todos los días sufren los venezolanos honestos y responsables.

—¿Otra para la oposición?

—Que lloren lo que se perdió.

—¿Para la población?

—Que sufra la actual situación sin perder la esperanza en un bello país como Venezuela.

—¿Sermón de cura endereza gobierno?

—El sermón no cura, pero molesta y corrige.

—¿La tentación de un sacerdote?

—La pantalla y la figuración.

—Un conocido sacerdote jesuita dice que es sentirse intermediario de Dios…

—Lo somos, por nuestros servicios: predicación y vida ejemplar. Palabras sin el aval del testimonio, se las lleva el viento.

—¿Su tentación?

—Creo que tengo muchas, todas las noches San Pedro nos recuerda antes de dormir que el demonio como león rugiente busca a quien devorar.

—¿A qué le tienta el gobierno?

—Hasta el presente en nada, ya que no tiene nada que ofrecer.

—¿Por qué lo ataca el oficialismo?

—Los gobiernos son más delicados que nalgas de niño; no aceptan que se les diga la verdad, pretenden que estemos con un incensario echándoles humo perfumado para alejarlos de la hediondez del abandono y la corrupción en que tienen sometido al país.

—¿Cuándo se quita la sotana?

—Hasta el presente me la quito para dormir y bañarme.

—¿Su cruz?

—Mi carácter, que debo dominar.

—¿Quién cargará la cruz nacional?

—Hoy la sufre y la lleva el pueblo venezolano. Tratan de convertirnos en unos pordioseros pendientes de unas “pensiones”, y no de un trabajo digno y honesto.

—¿Es la FANB como aquel ejercito romano?

—Ojalá lo fuera, para tener más orden y seguridad.

—¿Cristo hubiera sido socialista?

—La doctrina social de la Iglesia, que es doctrina de Jesús, es rica en soluciones justas. No tenemos por qué buscar copias erradas del socialismo comunista que ha fracasado en todas partes. En el Evangelio Jesús nos fundamenta en el amor compartido.

¿El destino de una población idólatra?

—La corrupción, la confusión y el fracaso.

—¿Petro o bolívar?

—Me extraña que un gobierno que tiene 20 años haciendo gárgaras con Bolívar y llamándose “bolivariano”, hoy nos cambie la moneda por una piedra (petro), que solo ellos entienden.

—¿Cuál de los dos bandos políticos tiró la primera piedra?

—Ninguno, porque cuidaban parcelas que no tenían.

—¿Cuál debe poner la otra mejilla?

—No sé, ya que todas son iguales. Política es trabajar por el bienestar de los venezolanos.

—¿El pecado de los poderes?

—El no cumplir con su deber; verbigracia, la boleta de excarcelación para un pobre preso que un funcionario ni respeta ni ejecuta, privándolo de libertad.

––¿Se eternizará el resentimiento?

—No creo, somos un país cristiano.

—¿Un personaje bíblico como María Corina Machado?

—Muchas mujeres bíblicas valientes como Ester y Judit. María Corina es una gran mujer; luchadora, clara y con una gran vocación profética y de martirio ante el acoso de los gobierneros de turno.

—¿La pastoral que desea, pero no puede?

—Apoyar con mayor urgencia y eficacia a los pobres de mi país.

—¿El lado sagrado del connacional?

—La familia.

—¿El obsceno?

—La flagrante y hedionda corrupción que no le interesa a nadie.

—¿Intolerante?

—No. Solo lo soy solo contra la injusticia, la mentira y el atropello.

—¿Por qué la Iglesia no peleó tanto con la cuarta república?

—La Conferencia Episcopal Venezolana habló por Venezuela como tenía que hacerlo, pero la quinta república hace un gran esfuerzo por no escuchar y atropellar y agredir.

—¿Recibe el país una lección o un castigo?

—Recibe una gran lección cruda y dura de lo que perdió en 20 años de un aberrante socialismo cubano.

—¿El tiempo perfecto de Dios?

–El tiempo de la paz, de la justicia que tenga por fundamento el amor cristiano.

—¿Qué tiene de profeta?

—La posibilidad de denunciar las injusticias que se comenten y resistirme a que no nos conviertan en un pueblo de miserables. La pobreza es virtud, la miseria es injusta.

—¿Qué revelan las señales divinas?

—Que los venezolanos debemos vivir la esperanza de tiempos nuevos.

—¿Qué pasaría en Venezuela si gobierno y oposición compartiesen un retiro espiritual?

—Ojalá lo hicieran y que el telón de fondo sea la Venezuela empobrecida por la que tienen que trabajar. Política no es gritar ni poner afiches, ni enriquecerse fácilmente.

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