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La crisis de derechos humanos en Venezuela requiere de mayor acción nacional e internacional

El 10 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, el cual fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en 1950, para difundir los valores consagrados en la Declaración Universal, realizada por ese mismo organismo en 1948.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, uno de los principales mensajes ha sido la promoción y protección de derechos en todas las naciones. El respeto a la dignidad de la persona es el fundamento para la libertad, la justicia y la paz en el mundo, derechos que se han visto severamente golpeados durante los últimos 20 años en Venezuela.

Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), destacó que este año la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos se vio empañada por un proceso electoral, algo totalmente inusual para este día, y que seguramente sería tomado en cuenta por el Gobierno de cualquier parte del mundo.

“Esta Declaración ha sido incorporada a las constituciones de muchas partes del mundo para seguir sus lineamientos en políticas públicas y para que sus ciudadanías reciban protección legal. Se trata de derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, edad, partido político o condición social, cultural o económica”, recalcó Prado.

Para nadie es un secreto que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales en Venezuela han sido violados continua y sostenidamente; aunado a la persecución contra los defensores de derechos humanos, que representan la punta de lanza de la Democracia, manteniéndose con sus principios y valores intactos por la lucha de las libertades de los derechos humanos.

La organización no gubernamental The World Justice Project, que analiza el sistema judicial en 97 países, evalúa a la Justicia venezolana como “la peor del mundo”, incluso por debajo de Zimbabue o Irán. Por su parte, Amnistía Internacional ha denunciado una cacería de brujas en Venezuela a través de un patrón sistemático de abusos contra quienes se oponen al Gobierno.

Además del Sistema Interamericano y Universal de los Derechos Humanos y sus relatores, que han llamado la atención sobre la denigrante situación en Venezuela, el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Zeid Al Hussein, también ha destacado la preocupación de la ONU por el “alto grado de represión a la oposición y a grupos de la sociedad civil, arrestos arbitrarios y excesivo uso de la fuerza contra manifestantes pacíficos”.

Por su parte, en el más reciente informe de Human Rights Watch destacaron que la grave escasez de medicamentos, insumos médicos y alimentos se ha intensificado desde 2014, y las pobres respuestas gubernamentales a la crisis han vulnerado los derechos de los venezolanos a la salud y la alimentación.

“Otras preocupaciones que persisten son las condiciones deficitarias en las prisiones, la impunidad de violaciones de derechos humanos y el hostigamiento continuo contra defensores de derechos humanos y medios de comunicación independientes por parte de funcionarios gubernamentales”, destaca el documento.

Con respecto a la gravedad de la crisis humanitaria, Human Rights Watch detalló que para los venezolanos es sumamente difícil obtener atención de salud esencial y la escasez severa de alimentos es un obstáculo para que muchas personas tengan una nutrición adecuada. Por lo tanto, concluyeron que las acciones para reducir la escasez no han tenido resultados satisfactorios, y el Gobierno ha realizado gestiones muy limitadas para conseguir la ayuda humanitaria internacional que se encuentra disponible.

En tanto, cabe destacar que el Gobierno le ha negado el ingreso a Venezuela a expertos en derechos fundamentales, en particular del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias o el relator sobre la cuestión de la tortura del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU. Venezuela comparte con Siria, Bielorrusia e Irán el condenable rechazo a la cooperación internacional en materia de derechos humanos.

En ese sentido, Prado puntualizó que la crisis de los derechos humanos en Venezuela requiere de mayor acción nacional e internacional para que el Gobierno garantice la independencia de los Poderes (Electoral, Judicial y Ciudadano) conforme a estándares internacionales. Asimismo, resultan necesarios el cumplimiento de las obligaciones asumidas en los instrumentos internacionales en materia de derechos humanos, el regreso a la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la ratificación del Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Las violaciones de derechos humanos apuntan a una “política sistemática de represión”

En el más reciente informe de la ONU sobre los Derechos Humanos en Venezuela, se reseñó que son múltiples los abusos y violaciones que se han cometido en el país en el contexto de las protestas antigubernamentales y esos hechos apuntan a la “existencia de una política destinada a reprimir el disenso político e infundir temor en la población a fin de frenar las manifestaciones”.

“El uso generalizado y sistemático de fuerza excesiva durante las manifestaciones y la detención arbitraria de manifestantes y presuntos opositores políticos denota que no se trata simplemente de actos ilegales o insubordinados de funcionarios aislados”, señala el informe.

En el documento se pide al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que examine la posibilidad de tomar medidas para prevenir el agravamiento de la situación de derechos humanos en Venezuela, país que en la actualidad es miembro del Consejo.

“Las estrategias empleadas por las autoridades en respuesta a las protestas se aplicaron a expensas de los derechos y las libertades de los venezolanos”, afirmó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.

“Insto al gobierno de Venezuela a que aplique las recomendaciones de este informe y a que use sus conclusiones como guía para aportar verdad y justicia a las víctimas de violaciones y abusos de derechos humanos. Una vez más pido al Gobierno que renuncie a aplicar cualquier medida que pueda incrementar la tensión política en el país y exhorto a todas las partes a que entablen un diálogo sustancial con miras a poner fin a la crisis”, puntualizó el Alto Comisionado.

Por último, Prado hizo un llamado al presidente de la República, Nicolás Maduro, para que este 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, deje en libertad a todos los presos políticos, lo que representaría un regalo de navidad para todas las madres, esposas e hijos de estos seres humanos que se encuentran privados de libertad.

“Privar a las personas de sus derechos humanos es poner en tela de juicio su propia humanidad” Nelson Mandela.

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