“El Gordo Mathías”: un monstruo que se escondió bajo un rostro amable

“El Gordo Mathías”: un monstruo que se escondió bajo un rostro amable

Mathías Enrique Salazar Moure, mejor conocido como “El Gordo Mathías”, engañó por años a sus vecinos y amigos con la fachada de un hombre amable.

El secuestro de una venezolana por más de 30 años, se convirtió en el caso que conmocionó a la nación caribeña recientemente, Morella, huyo cuando era una adolescente con el hombre que se convertiría en su victimario, “El Gordo Mathías” Enrique Salazar Moure.

En la fachada de un hombre de apariencia amable y caballeroso, se escondía el perfil de un verdadero monstruo, el cual fue capaz de maltratar física y psicológicamente a tres víctimas por décadas, ello sin levantar sospechas entre sus vecinos.

Según narraron los habitantes del Conjunto Residencial “Los Mangos”, en el estado Aragua, “El Gordo Mathías” aparentó ser un buen hombre. Sin embargo, sus vecinos conocían muy poco de su vida personal y nunca notaron cambios en su comportamiento, al menos en los últimos diez años.

Además, Mathías era conocido en la zona en la que reside como el señor Guido, un hombre alto, corpulento, con cabello hasta el hombre y que siempre vestía de negro.

Asimismo, el hombre aparentaba tener un buen estatus económico debido a que tenía en su posesión cuatro camionetas, un apartamento en la torre C y otro en la torre D, en el cual supuestamente vivía con su esposa e hija. Sin embargo, ambas también fueron sus víctimas y estuvieron por 20 años en cautiverio.

Mathías convirtió a su esposa y a su hija en verdaderas sumisas, la mujer solo fue vista en una oportunidad con la cabeza hacía abajo, mientras que a la joven la llevó todos los días al colegio, pero no le permitió tener una vida social fuera de sus clases.

A pesar de las coductas extrañas de las mujeres, entre los vecinos nunca hubo sospechas de algo extraño, más que la simple curiosidad de conocer quién se encontraba dentro del departamento que visitaba con frecuencia el hombre en la torre C, ya que dentro se escuchaban ruidos, sin embargo, se rumoraba que se trataba de su amante y nadie investigó más allá. Se trataba de Morella su primera víctima.

“Todos decíamos que tenía una amante en la torre C, además de ser una persona morosa en ambas torres. Pensábamos que era la familia feliz en la torre D, pero en la C estaba la amante”, dijo una habitante.