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Cinco muertos, incluido un bebé, dejó ataque de fuerzas de Ortega en Managua [VIDEO]

Dos jóvenes murieron en el ataque de paramilitares y policías a la universidad, los otros tres en ataque a barrios

Al menos cinco muertos, incluido un niño de 15 meses, dejaron ataques simultáneos de fuerzas combinadas del gobierno de Daniel Ortega en barrios de Managua y en la principal universidad de Nicaragua, informó un grupo de derechos humanos.

“Estamos hablando de cinco muertos, incluido el niño, pero podría haber más”, afirmó a la AFP Georgina Ruiz, activista de Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), que contabiliza unas 200 muertes en poco más de dos meses de protestas contra Ortega.

Desde la medianoche, fuerzas de policías, parapolicías y paramilitares incursionaron fuertemente armados en al menos seis barrios del oriente capitalino y en los predios de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en el suroeste, donde decenas de estudiantes se mantienen atrincherados.

Dos jóvenes murieron en la zona universitaria, en tanto que otros 15 resultaron heridos, según el CENIDH. Los otros fallecimientos ocurrieron en los barrios.

El niño murió cuando su madre lo llevaba a un lugar donde se lo cuidaban, en momentos en que las fuerzas combinadas entraron a un barrio en el sector este de la capital para desmontar barricadas, según contaron los familiares a la prensa.

“Fue un balazo de parte de la Policía. Yo los vi, fueron policías, nadie me lo dijo”, declaró la madre del niño, Kenia Navarrete, al canal 100% Noticias.

Gobierno culpa a delincuentes

El sitio oficial del gobierno, El 19 Digital, aseguró que quienes le “dispararon” al menor fueron “delincuentes que se encuentran operando en el sector de la Universidad Politécnica (Upoli)”.

“Reiteramos nuestro llamado al cese inmediato de toda forma de violencia y represión, el pueblo nicaragüense merece una oportunidad para la paz”, escribió en Twitter el secretario general de la OEA, Luis Almagro, tras condenar la muerte del niño y de los dos jóvenes en la UNAN.

Ante los ataques, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, de grupos de la sociedad civil, suspendió una marcha prevista para la tarde de este sábado.

Una barricada levantada en las calles de Mayasa, zona visitada por los obispos
Una barricada levantada en las calles de Mayasa, zona visitada por los obispos “para evitar una masacre”. AFP.

Las protestas comenzaron el 18 de abril contra una reforma al sistema de seguridad social, pero se ampliaron para demandar justicia por las muertes y la salida del poder de Ortega, a quien acusan de instaurar, junto a su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo, un gobierno autocrático y corrupto.

“Nos están atacando desde la una de la mañana (…) Hay francotiradores también, estamos en las barricadas porque nos están tirando a matar, tenemos 14 heridos y dos fallecidos”, dijo un joven con el rostro oculto por un pañuelo, en transmisión en Facebook Live donde se le ve en una trinchera con otros muchachos.

Organizaciones de Derechos Humanos aún no confirman si hay muertos o heridos, pero denunciaron los ataques en la UNAN y en algunos barrios del oriente de Managua, al tiempo que acusaron al gobierno de la fuerte represión de las protestas, que en dos meses han dejado más de 200 muertos.

“El gobierno de Ortega continúa reprimiendo y asesinando jóvenes”, escribió en Twitter el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).

Según el secretario de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPD), Álvaro Leiva, los ataques a la UNAN “están conectados” con la llamada “Marcha de las Flores”, convocada por grupos de la sociedad civil para la tarde de este sábado en memoria de las víctimas de la violencia.

El mensaje “es sembrar el terror en la ciudadanía, eso viola los derechos de la población de protestar cívicamente”, dijo Leiva.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CNE) anunció que enviará una comitiva de sacerdotes para verificar la situación y presionar para detener los ataques.

En la transmisión por celular del grupo de estudiantes, se escuchan detonaciones de armas de fuego. “No nos vamos a rendir”, gritan otros jóvenes con los rostros ocultos.

“La lucha sigue. Este gobierno no puede contra nosotros (…) Váyanse, el pueblo no los quiere”, afirmó el mismo joven que realizó la transmisión en vivo.

LLamado al diálogo.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) convocó este sábado al gobierno de Daniel Ortega y a la oposición a reanudar el lunes el diálogo, para discutir la propuesta de adelantar las elecciones de 2021 a marzo de 2019.

“Convocamos a las mesas de trabajo para el día lunes (…) para que inicien a trabajar sobre el índice que hemos propuesto”, anunció la Iglesia en un comunicado, emitido previo al ataque de policías y paramilitares que se produce este sábado.

En la declaración, los obispos afirman que “es imprescindible” si en la sesión de lunes el presidente Ortega “nos comunique oficial y formalmente su aceptación a la propuesta que, recogiendo los sentimientos de la inmensa mayoría de los nicaragüenses, le presentamos el 7 de junio sobre las elecciones generales anticipadas para marzo de 2019”.

La jerarquía católica, que media el diálogo desde mayo, propuso a Ortega anticipar los comicios generales como salida a la grave crisis que vive Nicaragua por la violenta represión que el gobierno ha ejercido contra las protestas que estallaron el pasado 18 de abril, y que dejan unos 200 muertos, según organismos de Derechos Humanos.

El mandatario, un exguerrillero de 72 años que está en el poder desde hace 11 años, no ha respondido a la iniciativa de los obispos, pero ha manifestado su disposición de trabajar por la democratización del país.

La respuesta del presidente “nos permitirá indudablemente continuar de forma ágil y concreta con las sesiones de trabajo y la plenaria del diálogo nacional, con el apoyo nacional e internacional que la ruta democrática y el diálogo como tal ha obtenido”, señaló la jerarquía católica.

Las conversaciones entre el gobierno y la opositora Alianza Cívica, integrada por grupos de la sociedad civil, fueron suspendidas nuevamente el pasado lunes debido a que el Ejecutivo no había invitado a organismos internacionales de Derechos Humanos a investigar los hechos de violencia.

El pasado miércoles, el gobierno accedió finalmente a permitir el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que diera seguimiento a la visita que realizó en mayo a Nicaragua, así como al Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) y a expertos de la Unión Europea (UE).

“Nuestro agradecimiento a la comunidad internacional que acompaña a los nicaragüenses en su lucha por la justicia, la paz, la libertad, y la democratización de nuestra patria”, expresaron los obispos en el comunicado.

El informe final presentado el viernes por la CIDH ante el Consejo Permanente de la OEA indica que al menos 212 personas han muerto en Nicaragua hasta el 20 de junio por la represión a las protestas antigubernamentales.

Con información de: La Nación

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