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Autoridades Norte Americanas tras Gustavo Mirabal Castro principal testaferro de Alejandro Andrade

Operadores financieros vinculados con el ex tesorero Alejandro Andrade y otros altos funcionarios están en la mira federal no sólo para posibles casos penales, sino para sanciones. En la mira: Gustavo Mirabal Castro y Leonardo González Dellán.

Casto Ocando | Primer Informe | @cocando

El Departamento de Justicia norteamericano amplió una directiva para que investigadores federales profundicen casos relacionados a testaferros y operadores financieros claves vinculados a funcionarios del régimen venezolano, comenzando por los que ya firmaron acuerdos de cooperación o se encuentran sancionados, de acuerdo a reportes e información confirmada por Primer Informe.

Según fuentes familiarizadas con las indagatorias, el objetivo es doble: en primer lugar, restringir aún más el acceso a cuentas de reserva con dineros con presunto origen en la corrupción y el lavado de dinero; en segundo lugar, ampliar el radio de las pesquisas.

La medida está poniendo bajo presión a individuos que ya firmaron acuerdos de cooperación con el gobierno norteamericano, como el ex tesorero Alejandro Andrade y el ex gobernador Rafael Isea, y se amplía a otros operadores que sin ser sancionados aún, mantienen o han mantenido lazos con estas personas.

 

Alejandro Andrade en sus momentos de gloria en los círculos exclusivos de Wellington, Florida, antes de caer en desgracia.

Hasta ahora, una amplia serie de funcionarios del régimen chavista que otorgaron contratos millonarios, o que aprovecharon su posición para realizar negocios corruptos, han sido acusados en tribunales federales de violar las leyes de Estados Unidos.

Una parte importante de este grupo han firmado convenios de cooperación con las fiscalías que han actuado como acusadores en ciudades como Miami, Nueva York y Houston, entre otras.

Por lo general, los acuerdos de cooperación implican la entrega de nombres, cuentas y montos implicados en operaciones corruptas. Las personas implicadas pueden ser objeto de nuevas acusaciones secretas o selladas, en los que el acusado usualmente actúa como testigo, el precio que debe pagar para obtener una reducción de condena.

El ex gobernador Rafael Isea, actualmente un testigo protegido del Departamento de Justicia de Estados Unidos, es al mismo tiempo objeto de investigación por sus lazos con una amplia gama de operadores financieros y testaferros.

Es lo que hicieron personas como el ex tesorero Andrade en West Palm Beach, y el empresario Roberto Rincón en Houston. No sólo aceptaron inculparse a sí mismos como criminales, sino que comprometieron a otras personas con las que operaron entregando evidencia y testificando ante un Gran Jurado en nuevos casos penales.

A fin de lograr una reducción y evitar castigos máximos, el ex tesorero Andrade, por ejemplo, entregó información crucial que implicó al menos a media docena de operadores con quienes violó las leyes tanto en Venezuela como en Estados Unidos.

En los acuerdos de cooperación con las autoridades, Andrade tuvo que entregar numerosas propiedades y objetos de valor, entre ellas: varias mansiones en Delray Beach y Wellington, 15 vehículos de lujo, una colección de 35 muy costosos relojes, 17 caballos de salto y 9 cuentas bancarias en Estados Unidos y Suiza con una cantidad de dinero no especificado.

Pero quizá lo más valioso que entregó Andrade no fueron estas posesiones multimillonarias, que fueron subastadas generando decenas de millones de dólares, sino la información clave para abrir nuevos expedientes penales contra los operadores con los que hizo negocios y estuvo vinculado por años.

Entre los posibles operadores vinculados al ex Tesorero de Chávez que los sabuesos federales están poniendo la lupa se encuentran Gustavo Mirabal Castro y Leonardo González Dellán.

Gustavo Mirabal Castro, abogado venezolano y actual asesor financiero que estableció empresas presuntamente vinculadas con el ex Tesorero Nacional de Venezuela, Alejandro Andrade.

El caso contra Mirabal

Según diversas fuentes consultadas para esta investigación, Mirabal Castro fue un estrecho aliado de Alejandro Andrade desde los tiempos en que el ex Tesorero Nacional de Venezuela detentaba el más grande poder en las finanzas públicas, después del propio Hugo Chávez.

Mirabal, un abogado que pertenecía una familia conectada social y políticamente en Venezuela (su padre ocupó posiciones de gobernador y ministro en las finanzas públicas en gobiernos previos a la llegada de Hugo Chávez), había trabajado para el estatal Banco Industrial de Venezuela (BIV) cuando el presidente del organismo era Leonardo González Dellán, otro de los hombres de confianza de Andrade en las finanzas públicas chavistas.

Gracias a González Dellán, Mirabal conoció a Andrade. “Desde el principio, a Andrade y a Gustavo Adolfo los unió una pasión: los caballos. Y quizá algo más”, documentó el portal Armando.Info.

Según el testimonio de su propia hermana María Gabriela Mirabal, luego de conocer a Andrade, Mirabal Castro comenzó a exhibir una fortuna de origen “sospechoso” que lo llevó a mudarse del apartamento rentado de clase media donde vivía en Caracas, a una propiedad más grande y costosa, y luego a adquirir nuevas propiedades dentro y fuera de Venezuela.

Andrade, junto a Mirabal y a González Dellán “usaron todo su ingenio para crear el mejor estilo del difunto Recadi (viejo sistema de distribución de divisas a precios preferenciales entre 1983 y 1989 en Venezuela que generó muchas denuncias de corrupción), todo un sistema ilegal para obtener dólares preferenciales y luego comercializarlos en el mercado paralelo”, publicó el portal La Patilla.

“Mirabal se convirtió en una alcabala” que cobraba “altas sumas por mantener fondos colocados en diferentes bancos locales por Andrade y González Dellán, y evadir sospechas e impuestos”, detalló el analista Angel Monagas.

“Mirabal era el contacto, el agente González Dellán, y Alejandro Andrade el poder”, puntualizó el analista.

Leonardo González Dellán, ex presidente del estatal Banco Industrial de Venezuela, señalado de mantener relaciones estrechas con Alejandro Andrade y Gustavo Mirabal Castro.

A los seis meses de estar trabajando en el BIV, “Mirabal Castro poseía 2 aviones”, uno para uso dentro de territorio venezolano, un Beechcraft de dos motores siglas YV2865 fabricado en 1997 (a un costo de entre $1.5 y $2 millones), y otro “más sofisticado” con capacidad de volar directamente a Europa, escribió Monagas. Adicionalmente, adquirió una casa en una zona de clase alta en la capital venezolana, que decoró con costosas obras de artistas como Cruz Diez, Soto, Orozco, Abigail Varela, Vasarely, entre otros, indicó.

No se sabe con precisión las sumas que manejaron ni las cifras que recibieron en comisiones y/o sobornos Alejandro Andrade y sus operadores. Pero el ex tesorero nacional admitió que él solo recibió más de mil millones de dólares en sobornos y pagos indebidos por favores otorgados, según el caso judicial en Estados Unidos por el cual fue condenado a 10 años de prisión.

Según la investigación en su contra, Andrade controlaba una cuenta en Suiza del banco HSBC donde se depositaban “secretamente” fondos públicos y que llegó a tener casi $12,000 millones depositados.

Andrade presidió uno de los períodos más efervescentes de las finanzas públicas en la historia de Venezuela, cuando el petróleo superó los 100 por barril y los ingresos alcanzaron niveles históricos, desatando al mismo tiempo una corrupción paralela de dimensiones sin precedentes.

Pero para tener una idea, entre 2003 y 2014, el sistema de control de divisas en Venezuela entregó más de 230,000 millones de dólares preferenciales para la importación de bienes y servicios, que requerían de la aprobación oficial, y por lo cual con frecuencia se pagaban sobornos, según admitieron altos funcionarios chavistas.

María Gabriela Mirabal Castro, hermana de Gustavo Mirabal, al lado del pater familias, Gustavo Mirabal Bustillos, ex gobernador, ex ministro y ex dirigente del partido Acción Democrática. La relación entre padre e hija se encuentra fracturada a causa de la fortuna de Gustavo Mirabal.

De acuerdo a la versión de María Gabriela Mirabal, la explicación de la “súbita y exagerada” fortuna de su hermano era que se convirtió “en el perfecto testaferro; de Alejandro Andrade.

Primer Impacto trató de obtener una versión de Gustavo Mirabal Castro a través de un correo enviado a su firma de abogados en Venezuela, Mirabal & Asociados. Pero el cuestionario enviado no había sido respondido al cierre de esta edición.

Mirabal Castro se estableció a partir de 2008 en el sur de la Florida. Fundó en 2009 la finca GC Farm, con sede en Wellington, durante el Festival Ecuestre de Invierno, el famoso evento que se lleva a cabo a principio de cada año en esa localidad floridiana.

GC Farm (siendo GC las iniciales de Gustavo y su esposa Carolina Chapellín) “rápidamente estableció una respetada reputación en la comunidad ecuestre”, reportó el portal especializado en deportes ecuestres equnews.com.

La finca se convirtió en uno de los más prominentes patrocinantes del elitesco Festival Ecuestre de Invierno, pagando elevadas sumas por la exclusividad. GC Farm mantuvo una relación estrecha con el hijo de Alejandro Andrade, Emanuel, y sus costosos caballos de salto.

El hijo del ex tesorero Andrade, Emanuel, con frecuencia competía en conjunto con los jinetes de G&C Farm, la superfinca ecuestre de Gustavo Mirabal Castro.

Cuando Andrade comenzó a negociar su futuro con las autoridades norteamericanas en 2016, Mirabal ya llevaba algún tiempo planeando mudarse a Europa a fin de evitar repercusiones, de acuerdo a una fuente. El lugar escogido fue España, específicamente Madrid, donde estableció una sucursal de GC Farm en 2014, bajo el nombre de G&C Stables Europa S.L.

Otro negocio que estableció Mirabal en 2010 fue la firma Lisal Enterprises Limited, con sede en Mónaco. La firma, que permanece activa, se especializa en “finanzas internacionales, administración de impuestos para corporaciones e individuos; asistencia en inversiones en el mercado financiero y asesoría para inversiones en bienes raíces. La firma, en la cual Mirabal aparece como accionista y presidente, tiene como clientes “equipos de fútbol en Europa, jugadores de fútbol en Europa y Suramérica, y artistas de entretenimiento de Estados Unidos y Europa”, según el perfil de Mirabal Castro en Linkedin.

En 2018, decidió cerrar GC Farm en Wellington y en Madrid, bajo la excusa de que se estaba retirando del mundo ecuestre para dedicarse a sus otros negocios, distintos a los del mundo ecuestre.

“He decidido retirarme como jinete ya que tengo que dedicar más tiempo a mis otros negocios”, declaró Mirabal Castro en marzo de 2018.

Pero la realidad detrás de las decisiones del abogado aparenta ser otra: el temor de que la revelaciones de Alejandro Andrade a los fiscales federales norteamericanos pueda repercutir en su contra, según asegura María Gabriela Mirabal Castro.

El testimonio de María Gabriela es crucial: ella ha suministrado en diversas instancias en Estados Unidos información y testimonios claves de las evidencias que durante varios años ha recabado sobre las relaciones “peligrosas” de su hermano con altos funcionarios chavistas.

La información ha sido compartida con staffers del senador Marco Rubio, que ha jugado un papel clave en el tema de las sanciones económicas, y con investigadores del departamento de Homeland Security en Miami, según fuentes consultadas.

Una de las conexiones entre Mirabal y Andrade apunta a una firma creada en 2012 en Palm Beach, llamada Telsey Properties Holdings LLC. Esa firma aparece como dueña de varias propiedades confiscadas por autoridades judiciales estadounidenses a Alejandro Andrade tras su enjuiciamiento. Una firma con un nombre similar, Corporación Telsey C.A., con sede en Caracas, era propiedad de Mirabal Castro, según documentos judiciales relacionados con el divorcio de Mirabal Castro de su primera esposa Alexandra Bejarano.

Esta propiedad confirmada a Alejandro Andrade en West Palm Beach, valorada en $11 millones, fue adquirida por la firma Telsey Properties Holdings LLC, basada en Wellington, con nombre similar a otra firma de Gustavo Mirabal Castro, Corporación Telsey C.A., con sede en  Caracas.

Según el testimonio de María Gabriela Mirabal, compartido con las autoridades en Estados Unidos, Mirabal Castro era el propietario de otra firma con nombre similar, Telsey Trading Limited, una firma “que traspasó Gustavo (Mirabal Castro) a (Alejandro) Andrade”, y que manejaba cuentas en bancos de Nueva York.

María Gabriela Mirabal también detalló que tras mudarse de Wellington a Madrid en 2016, su hermano planea otro cambio de destino: Dubai. “Ya el apartamento está listo” asegura.

La hermana de Mirabal asegura que las denuncias que ha publicado en su contra, la han convertido en objeto de persecución judicial en Venezuela. Por ejemplo, cuando retornó a Caracas de un viaje a Miami en la que sostuvo encuentros con autoridades norteamericanas, su pasaporte le fue retenido. También denunció que funcionarios judiciales “chavistas”, particularmente la fiscal 57 Marilyn Medina, y la jueza Carmen Teresa Laya, le han aplicado medidas que ella califica de “terrorismo judicial”, como allanamientos injustificados a su residencia, prohibición de salida del país y acusaciones de “instigación genérica” presuntamente sin basamentos legales.

La defensa de Mirabal

Públicamente, Mirabal Castro ha declarado que todas las denuncias en su contra, incluyendo la de su propia hermana, son falsas y carecen de basamentos y que su fortuna tiene un origen legítimo.

En un artículo publicado en marzo de 2019 en su portal en inglés, se afirmó que “noticias con información falsa, teorías de asociación con terceras partes para desviar fondos (sin ninguna evidencia) e incluso el rol de testaferro han circulado por las redes sociales y los medios de Venezuela. Debe notarse que no hay pruebas de que Gustavo Mirabal Castro estuvo involucrado en tales crímenes”.

Al referirse a su hermana María Gabriela, que ha sido una de las críticas vocales más persistentes en su contra, Mirabal Castro la acusó en el mismo artículo de difundir “mentiras y chismes”, y aseguró que ella ha sido diagnosticada de padecer de “desequilibrio síquico”.

Mirabal Castro nunca se ha referido a su relación con Alejandro Andrade. Tampoco ha explicado públicamente ni el tamaño ni el origen de su fortuna, que le permite vivir una vida de privilegios en la capital española, según han reportado importantes publicaciones en España. Sólo se ha limitado a afirmar que sus ingresos se han generado gracias a sus actividades como abogado.

En un artículo firmado por él mismo y fechado el 29 de abril de 2019, asegura que “como profesional de las leyes, Mirabal Castro ha tenido grandes aciertos puesto que es un oficio mediante el cual adquiere ingresos para su hogar”.

En el artículo publicado en su propio portal en inglés, se afirma que Mirabal Castro se enriqueció gracias a negocios de bienes raíces, con una inversión realizada con sus propios “ahorros”, sin explicar de dónde provinieron tales ahorros.

En el portal de su bufete, Mirabal & Asociados, que aún mantiene activo en Caracas, asegura que sus miembros han estado involucrados con los grupos económicos más emblemáticos nacionales e internacionales, lo que nos ha permitido obtener una perspectiva diferente en relación al servicio que debemos estar preparados a brindarles a nuestros clientes”.

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