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¡EN REVERSA Y SIN FRENOS! Inversión en Internet cayó de $1.000 millones al año a prácticamente cero

La crisis del sector de las telecomunicaciones es vieja, pero hoy está a las puertas de una catástrofe. Desde el año 2009, cuando el primer susto económico por la crisis mundial impactó al país, el entonces presidente, Hugo Chávez, tomó la decisión de cortar el chorro de los dólares para el sector, además de impulsar, mediante decretos, la desaceleración del uso de Internet en Venezuela, incluyendo Universidades y Centros de Investigación.

William Peña / Noticiero Digital

El decreto 6.649 (ya eliminado) que limitaba el uso de Internet en la Administración Pública, terminó alcanzando a todo el país y las inversiones, que desde el año 2000 habían impulsado el desarrollo de un sector prioritario para el avance de la nación en materia tecnológica, y que se minimizaron hasta que, a partir de 2013, con la llegada de Nicolás Maduro al poder, prácticamente desaparecieron.

Y lo que hoy esta viviendo todo ciudadano que intenta tener una conexión a Internet decente en sus hogar (salvo excepciones), es la culminación de un periodo de desinversiones, paralización de proyectos y cero interés por siquiera mantener la estructuras, muchas de ellas ya obsoletas, con el mínimo mantenimiento. De unos $1.000 mil millones anuales que se invertían hasta 2009, los desembolsos se redujeron a menos de $100 millones hasta diciembre de 2016. Durante 2017, las inversiones han sido prácticamente cero.

A todo ello se debe sumarse la aceleración del hurto y vandalismo del cableado de los operadores, tanto públicos como privados, que también impactó en miles de hogares que, hoy día, no cuentan con servicios y miles de ellos tienen meses esperando solución.

Desactualización

Mario Seijas, vicepresidente de Regulación de Inter, la segunda con mayor número de clientes en servicios de Internet vía cable, después de la estatal Cantv, destacó que uno de los problemas que sigue afectando a la industria está en el equipamiento, pues “no hemos podido estar a la altura y el ritmo de las nuevas capacidades de ancho de banda que requieren los usuarios en el país” y tampoco, describió, han logrado hacer las inversiones que requiere la plataforma para mejorar los servicios y, por supuesto, incrementar la oferta entre sus clientes.

Y es que desde hace más de tres años, los operadores de servicios de telecomunicaciones en el país no logran concretar nuevas inversiones en sus infraestructuras, pues desde el Gobierno han limitado, con cada vez más fuerza, el acceso de las empresas tradicionales a los pocos dólares que entregan a través de Dicom, Dipro, Sicad, entre otros.

Todo ello ha estado acumulando ingredientes para un coctel que, sumado a la ineficiencia del Gobierno en la aplicación de políticas económicas coherentes, está a punto de generar un colapso en los servicios de telecomunicaciones en el país, que podría dejar a millones con un servicio peor del que hoy tiene, mientras que otros miles prácticamente se quedarían sin acceso en sus comunidades.

ABA y privados paralizados

Al día de hoy, ya son miles que no disponen de servicios de Internet en su casa, pues el mayor proveedor de Internet fijo, la estatal Cantv, tiene años con sus proyectos de expansión de servicios paralizados, además de los otros años que tienen sus infraestructuras sin recibir actualizaciones para poder incrementar la capacidad de ancho de banda en millones de hogares. Sólo las zonas de mayor población de 17 de los 23 Estados del país tienen acceso al servicio de ABA, el resto es cubierto por servicios inalámbricos o no tienen servicio alguno.

La velocidad de Internet en Venezuela, aún en las conexiones más rápidas, está alrededor de los 200 kpbs
A los millones que aún no disponen de Internet fijo en su hogar y que tienen que utilizar servicios inalámbricos limitados, tanto en dispositivos de Internet como vía sus teléfonos móviles, con grandes problemas de conexión y capacidad en el ancho de banda del que disponen, se suman los que sí tienen Internet, pero lo disfrutan poco.

Y es que la capacidad de los operadores está reducida. El incremento de suscriptores de la estatal Cantv desde que asumió las riendas el Gobierno en el año 2007, nunca se tradujo en una mejora en su infraestructura, por el contrario, la calidad del servicio se redujo al mínimo, tanto así que la oferta de Internet sigue limitada a conexiones de menos de 1 Mbps para más del 90% de sus clientes. Sólo un porcentaje mínimo disfruta de conexiones superiores a eso con grandes problemas en el disfrute real de los servicios.

El proyecto de la Televisión vía IP, que fue lanzado en el 2014, con la intención inicial de ofrecer servicios de entre 6 Mbps y 8 Mbps en hogares de zonas claves, nunca fue ejecutado, pues la empresa no terminó de hacer las inversiones para que, realmente, esos hogares pudieran disfrutar de una TV de calidad en imagen a través de la plataforma de Internet.

Así como ese, muchos otros proyectos fueron paralizados y la consecuencia directa es que, hoy día, la estatal tiene el 95% del mercado del Internet fijo en el país, pero sus clientes no tienen posibilidad de hacer más que visitar páginas Web y ver uno que otro video en definición Estándar. Descargarse una película y verla en Alta Definición es misión imposible. Hacer Video Streaming con la conexión de ABA o disfrutar de servicios como Netflix, Hulu, entre otros, en el hogar, es una tragedia.

Y así como está la estatal Cantv, está su competencia. Inter, Supercable, NetUno y algunos otros pequeños proveedores de Internet vía fibra óptica, no han actualizado sus plataformas y, por ende, no pueden entregar más servicios de los que tienen.

En Venezuela, el Internet es de los más pobres del mundo, pues la mayoría de las conexiones no alcanzan, ni siquiera, el mínimo que exige la Unión Internacional de Telecomunicaciones, UIT, que está establecido en conexiones mínimas de 2Mbps.

Los móviles también sufren su tragedia

A la crisis del Internet fijo, que provee Cantv, Inter, NetUno, Supercable, entre otros, se suma la crisis del Internet Móvil, la que tiene como proveedores a los operadores celulares, entre ellos Movilnet, Movistar y Digitel.

En ese segmento la tragedia es mucho mayor, pues ninguna de las tres tiene acceso a dólares para incrementar la capacidad de los servicios de sus clientes y, por ende, tienen que tener un Internet limitado.

Aunque en el año 2013 Digitel fue la primera en lanzar una red LTE en las principales ciudades de todo el país, las inversiones en las mejoras de la plataforma se quedaron paralizadas y, aunque la empresa mantiene su oferta, no ha podido incrementar más su huella.

Luis Bernardo Pérez, vicepresidente de Operaciones de Digitel, considera que la limitación en el acceso a divisas desde hace tanto tiempo para mejorar infraestructuras e incrementar las capacidades de las empresas en servicios, obligó a las operadoras a limitarlos, dejando a un grupo importante de clientes sin mayores opciones cuando llegan al tope del consumo, pues de lo contrario, la crisis podría ser peor.

Pero además, la congestión de servicios por limitación de dólares para adquirir equipos, capacidad de red, etc, golpea al resto de clientes, que no pueden utilizar sus servicios como los contratan y muchas veces ni siquiera pueden tener la velocidad de Internet contratada en sus dispositivos.

El mismo destino tiene Movistar, que apenas pudo lanzar sus servicios avanzados para dos ciudades, Caracas, Puerto la Cruz y apenas ahora está iniciando un despliegue en otras ciudades, pero aún no inicia los trabajos, pues la infraestructura depende de la capacidad de sus proveedores para cumplir los compromisos.

En el caso de Movilnet, que forma parte de la estructura del Estado, el problema es mayor, pues la empresa depende de las decisiones de la cúpula y, en ese mundo, lo que menos importa es el servicio de telecomunicaciones. La estatal Cantv adeuda a sus proveedores decenas de millones de dólares y no se ve, en el horizonte, alguna intención por cumplir.

Al contrario, la empresa, que lanzó un servicio LTE en enero pasado en unas cinco ciudades del país, a la fecha, no ha podido cumplir con su plan de expansión y en algunas ciudades donde inició el servicio, prácticamente es inexistente. No tienen dólares para convertirse en líderes del servicio, a pesar de que forman parte de quienes detentan el poder de la divisa.

Oferta engañosa

La crisis aumenta y el colapso está a la vuelta de la esquina, aunque esa catástrofe no significa que Venezuela se quedará sin Internet. Lo que pasará, si no se toman las medidas urgentes, es que los servicios serán cada vez peores y las conexiones más limitadas.

Si hoy día un usuario promedio tiene una conexión en casa de menos de 1Mbps, es probable que esa conexión se minimice a 256Kbps o menos en los próximos meses, pues no existe actualización de plataformas para incrementar capacidades, así como tampoco el mantenimiento de éstas y, a medida que pasa el tiempo, hay más usuarios conectados al mismo ancho de banda, lo que genera lentitud y congestión.

Pero al Gobierno le favorece el colapso, pues logran el objetivo del control sin mayor esfuerzo. Y es que en vez de cortar el acceso a Internet, que les generaría un problema internacional, dejan de invertir en mejoras, no otorgan divisas a las empresas privadas e incrementan el número de usuarios a través de tarifas subsidiadas y congeladas, lo que les permite limita los servicios legalmente.

A ello se suma que, desde la estatal, pueden administrar el ancho de banda por zonas con Cantv, Movilnet y, cuando lo desean, pueden limitar la capacidad de servicios en sitios donde consideren que no deben alimentarse las tensiones (marchas, manifestaciones, etc), dejando a los ciudadanos incomunicados sin mayor interferencia.

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